Captura de la webcam número 2 ofrecida en directo por Mila.

Observando en directo la erupción del Bárðarbunga

Como sabréis ya, desde hace un par de semanas comenzó a registrarse un inusualmente elevado número de terremotos en las proximidades de un volcán islandés conocido como Bárðarbunga, localizado bajo el glaciar de Vatnajökull, en Islandia. En estos momentos hay una erupción fisural en Holuhraun, por donde el magma ha conseguido llegar hasta la superficie. En estos momentos las “fuentes” de lava son bastante espectaculares, sobretodo de noche, cuando mejor se ven por el contraste entre el color rojo incandescente de la lava y la oscuridad.

Si queréis observarla por vosotros mismos, os recomendamos que en primer lugar os instaléis el reproductor gratuito conocido como VLC. Una vez instalado, vais al menu Medio–>Abrir ubicación de red. Ahí solo tenéis que copiar y pegar una de estas dos direcciones, que son los streams de video cortesía de Mila y que os permitiran observar en primera persona la erupción:

rtmp://149.3.141.18/mila/akureyri.stream

rtmp://149.3.141.18/mila/bardarbunga2.stream

En el primero de los enlaces, la visión es de un poco más lejos, mientras que en el segundo podréis ver un plano más cercano de la erupción fisural. En la imagen de abajo tenéis lo que se ve en el momento de escribir estas líneas a través del segundo enlace.

Captura de la webcam número 2 ofrecida en directo por Mila.

Captura de la webcam número 2 ofrecida en directo por Mila.

Por último, si queréis visualizar a tiempo real la sismicidad en una gráfica bastante interesante, tenéis esta web http://baering.github.io/ donde podréis ver la sismicidad de las últimas 48 horas en 2 y 3 dimensiones.

Un auténtico puzzle formado por piezas del caparazon inferior de una tortuga del género Trionyx.

Trionyx

Hace un par de años paseaba por el camino de una urbanización abandonada al poco de comenzar la crisis cuando me encontré unos trozos de algo que parecía plástico de color rosa sobre un asfalto que jamás llegó a usarse:

Un auténtico puzzle formado por piezas del caparazon inferior de una tortuga del género Trionyx.

Un auténtico puzzle formado por piezas del caparazon inferior de una tortuga del género Trionyx.

Al acercarme comprobé que lo que parecía plástico era en realidad un puzzle formado por unas piezas óseas que no había visto en mi vida: Se correspondían con el caparazón inferior de una tortuga del género Trionyx, un género de tortugas de caparazón blando que suelen vivir en aguas dulces e incluso de la que hay algunas especies adaptadas a ambiente salobre.

Detalle de algunas de las piezas del caparazón inferior.

Detalle de algunas de las piezas del caparazón inferior.

En mi caso, estos fósiles parecen provenir de un estrato margoso del Plioceno, seguramente relacionado con un ambiente de lagoon protegido, donde lo más probable es que hubiesen aportes de agua dulce provenientes de tierra adentro. A numerosas alturas de estos estratos se encuentran niveles con una intensa bioturbación, protagonizada principalmente por el icnogénero Thalassinoides.

Además de estas piezas, a su alrededor pude encontrar unas vértebras también, pero algo dañadas:

Imagen de una vértebra caudal de Trionyx.

Imagen de una vértebra de Trionyx.

Otra de las vértebras de Trionyx encontradas.

Otra de las vértebras de Trionyx encontradas.

Y por último también apaerció este hueso, que en realidad no sé si es el fémur o un húmero, puesto que la parte izquierda se encuentra totalmente machacada:

¿Fémur o húmero?

¿Fémur o húmero?

Y esto es todo por el #FossilFriday de hoy. Espero que no olvidéis que a veces hasta en los sitios más insospechados pueden aparecer fósiles y rocas interesantes. ¡Nunca dejéis de mirar al suelo! :)

Nummulites

El pasado Lunes me fui de cumpleaños a una casa de campo cerca de la localidad de Elche (Alicante). Como es buena costumbre (para un geólogo, mala para los anfitriones), aproveché la visita para observar los afloramientos rocosos que había en los alrededores, cuando ¡Eureka! Algo llamó mi atención y estaba muy cerca…

El afloramiento de donde proceden los Nummulites del artículo.

El afloramiento de donde proceden los Nummulites que vamos a ver en el artículo.

El afloramiento tiene un aspecto de alternancia entre unas margas de color gris y unas areniscas que en su tramo inferior no tienen orden y en la parte superior aparece una laminación paralela. Como la luz se iba y no pude hacer mucha más observación, no sé si se corresponde a una alternancia entre secuencias transgresivas y regresivas o si podrían ser en cambio unas turbiditas o unas tempestitas, aunque la base de los estratos de arenisca eran realmente planas, al menos en este tramo del afloramiento, dejado al descubierto por los bancales de olivos.

Aspecto de visu de la roca con los numerosos Nummulites.

Aspecto de visu de la roca con los numerosos Nummulites.

El género Nummulites es un género extinto de foraminíferos bentónicos (organismos unicelulares que vivieron sobre el fondo de los mares y océanos) y que han llegado bien preservados hasta nuestros días porque tenían un caparazón calcáreo que es bastante resistente.

Los fósiles género puede llegar a medir más de 5 cm. de diámetro, aunque los de este afloramiento, al menos que yo pudiese observar, rara vez medían más de 1 cm. Vivieron entre el Eoceno y el Mioceno y fueron especialmente abundantes en el Suroeste asiático y en el Mediterráneo.

Un Nummulites de cerca.

Un Nummulites de cerca.

De hecho, en el Mediterráneo son conocidos estos fósiles desde al menos la época del Antiguo Egipto, donde  usaban las conchas de los nummulites como monedas (nummulus, la palabra de la que deriva Nummulites, significa “pequeña moneda”) y muchas de las rocas que forman las pirámides y otros monumentos son calizas y areniscas con Nummulites. Se han descrito más de 200 especies de este género y no queda ningún representante vivo en la actualidad.

 

 

Distintas vistas de la falange segunda de un caballo de algún momento entre el Pleistoceno y el Holoceno.

La falange segunda de un caballo

Distintas vistas de la falange segunda de un caballo de algún momento entre el Pleistoceno y el Holoceno.

Distintas vistas de la falange segunda de un caballo de algún momento entre el Pleistoceno y el Holoceno. La escala esta en cm.

Hoy dejamos la paleobotánica para hablar de vertebrados en el #FossilFriday. La pasada semana me llamó mi padre por teléfono desde la playa diciéndome que había encontrado un fósil. Lo primero en lo que pensé, obviamente, era que se refería a algún tipo de organismo marino, hasta que me dijo que era un hueso de unos pocos centímetros.

Por teléfono me era difícil identificarlo sin verlo, así que le dije que me lo trajera. Me esperaba algún hueso de mamífero marino de los que a veces mueren cerca de la costa o quedan varados.

Equine-dist-forelimb-bones

Mi sorpresa fue mayúscula al verlo, puesto que era la falange segunda de un caballo algo desgastada por la fricción con la arena de la playa. A falta de más datos, el fósil podría tener una edad Pleistoceno-Holoceno, pero es muy difícil acertar este dato puesto que ha aparecido solo este algo retrabajado en la arena.

Las falanges son los huesos que forman los dedos de los vertebrados. Puesto que los caballos solo tienen un “dedo” por pata y tres falanges en cada uno, en total tienen 12 falanges.

Un poco más de cerca, podemos ver porqué estos fósiles eran los "árboles con escamas" en un ejemplar de la República Checa.

Lepidodendron

Para este segundo #FossilFriday hemos escogido también un fósil de planta del Carbonífero, concretamente de un género que apareció en este periodo y que llegó hasta el Pérmico, momento en el que se extinguieron.

fósil de Lepidodendron del Carbonífero de la provincia de Córdoba.

fósil de Lepidodendron del Carbonífero de la provincia de Córdoba.

El género al que nos referimos es el Lepidodendron, una planta vascular y arborescente que era capaz de medir alturas de 30 metros y tener troncos de más de 1 metro de diámetro (el ejemplar más grande descubierto medía 35 metros de longitud y 2 metros de diámetro). Estos troncos rara vez tenían ramas salvo en la parte superior, donde se bifurcaba el tronco.

Un poco más de cerca, podemos ver porqué estos fósiles eran los "árboles con escamas" en un ejemplar de la República Checa.

Un poco más de cerca, podemos ver porqué estos fósiles eran los “árboles con escamas” en un ejemplar de la República Checa.

Las hojas de estos árboles eran largas y muy estrechas, parecidas a las hojas de la hierba. El lugar donde se insertaban las hojas en el tronco tenía forma de rombo, de tal manera que al verlo da el aspecto de piel de reptil, por lo que también se les conocía como “árboles con escamas”. Formaron grandes extensiones boscosas durante el Carbonífero, siendo una parte importante también de los depósitos de carbón.

Reconstrucción del tronco de un Lepidodendron, donde también se puede ver la inserción de las hojas. Museo de Historia Natural de Londres.

Reconstrucción del tronco de un Lepidodendron, donde también se puede ver la inserción de las hojas. Museo de Historia Natural de Londres.

Se ha estimado que la vida media del Lepidodendron estaba en torno a los 15 años y su reproducción era por esporas que liberaba desde una especie de conos o piñas donde las albergaban.

Reconstrucción de principios del siglo XX de como podría haber sido un Lepidodendron.

Reconstrucción de principios del siglo XX de como podría haber sido un Lepidodendron.