Un detalle de la Luna donde se observan los mares, en tono gris oscuro, y las tierras altas, de color blanco.

Sí, la Luna también tuvo una atmósfera

Cuando hoy miramos la Luna vemos un mundo árido, inhóspito, carente de una atmósfera que proteja su superficie y ayude a borrar las cicatrices de los millones de impactos que ha sufrido a lo largo de la historia. Pero, ¿Y si la Luna tuvo atmósfera en algún momento de su historia?. Un nuevo estudio pone de manifiesto que entre hace 3 y 4 mil millones de años la Luna pudo ser capaz de mantener por sí misma una atmósfera temporal.

Cuando un día de Luna llena contemplamos está a simple vista, observamos que hay zonas de un color más oscuro que otras. Estas zonas, conocidas como mares, son en realidad grandes llanuras formadas por gigantescas coladas de lava que cubren grandes cuencas de impacto y que se formaron al principio de su historia, cuando la Luna todavía tenía suficiente calor interno para formar lavas.

Un detalle de la Luna donde se observan los mares, en tono gris oscuro, y las tierras altas, de color blanco.

Un detalle de la Luna donde se observan los mares, en tono gris oscuro, y las tierras altas, de color blanco.

Pero la lava no está sola, sino que va acompañada con distintos gases como pueden ser el vapor de agua, el dióxido de azufre o el dióxido de carbono, entre otros. Gracias a las rocas traídas por las misiones Apolo hemos podido estudiar la proporción de gases que llevaban estas lavas, y con estos datos calcular la cantidad de gas que emitieron estas erupciones. En nuestro planeta, las grandes erupciones son capaces de alterar la composición atmosférica e incluso se sospecha que podrían estar detrás de alguna de las grandes extinciones ocurridas en la historia de la vida de la Tierra.

Los dos pulsos eruptivos más grandes registrados en la Luna son aquellos que tuvieron lugar hace 3.5 y 3.8 millones de años cuando la lava llenó las cuencas de Serenitatis e Imbrium, pudiendo emitir una cantidad de gases suficientes para que la Luna mantuviese una atmósfera con hasta 1.5 veces la presión atmosférica del Marte actual (o la presión a 30 kilómetros de altura en nuestro planeta) durante 70 millones de años antes de ser perdida por completo al espacio por efecto del viento solar y de la escasa gravedad de la Luna.

También se ha calculado que la cantidad de agua emitida por las lavas que forman estas llanuras basálticas es equivalente al doble de agua que cabe en el Lago Tahoe (aproximadamente 312 km3 de agua). Este valor podría explicar la presencia de depósitos de hielo en los cráteres de sombra perpetua de la Luna, ya que la principal teoría sobre el origen de estos es el impacto a lo largo de la historia de cometas que llevaran los volátiles hasta los cráteres.

Con este nuevo estudio tenemos una nueva herramienta para poder buscar los depósitos de hielo que albergase la Luna, ya que de estos podría depender las misiones futuras a nuestro satélite al ser una fuente de agua y combustible para las misiones, haciéndolas menos dependientes de los recursos que llevemos desde la Tierra.

Referencias:

  • Debra H. Needham et al. Lunar volcanism produced a transient atmosphere around the ancient Moon, Earth and Planetary Science Letters (2017). DOI: 10.1016/j.epsl.2017.09.002

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