La Escala (y tabla) del tiempo geológico

Hoy me gustaría dedicar un post a algo que Geólogos y otros habituales de las Ciencias de la Tierra usamos diariamente para referirnos a un evento ocurrido en un momento determinado de la historia de la Tierra: La escala del tiempo geológico (calibrada).

Un buen lugar para empezar, aunque siempre es difícil situar el principio de la línea temporal es el momento en el que Avicena, en su Libro de la Curación, allá por el año 1027, hablando sobre el origen de las montañas enunció un primer borrador del principio de superposición de los estratos y que sentaba las bases de una datación primitiva: lo más antiguo estará abajo, y lo más moderno, arriba.

Pero no fue hasta que llegó Nicolás Steno que se volvió a recuperar este principio en el siglo XVII, que junto con el de la horizontalidad original de los estratos sentaron las bases para el posterior trabajo de los geólogos del siglo XVIII. Eso sí, estas dos reglas tienen sus excepciones.

Ya en el siglo XVIII quedó bien claro que las secuencias de estratos se encuentran a menudo erosionadas, inclinadas, plegadas e incluso invertidas tras la deposición, que estratos depositados al mismo tiempo en puntos distintos de la Tierra tienen diferente aspecto y que los estratos de un área determinada solo representan una pequeña fracción del tiempo geológico.

Fue entonces cuando comenzaron a dividirse las etapas de la historia de la Tierra en Primaria, Secundaria, Terciaria y Cuaternaria.

De aquí y hasta que Smith no enuncia su principio de sucesión faunística que dice que en cada intervalo de tiempo de la historia de la Tierra, los organismos que vivieron y fosilizaron fueron diferentes e irrepetibles, con lo que podemos establecer correlaciones entre materiales de una misma edad pero en lugares distintos, sobretodo con aquellos organismos que tenían una distribución planetaria.

Pero hasta el descubrimiento de la radioactividad a finales del siglo XIX fue difícil establecer una tabla del tiempo geológico calibrada, es decir, con las edades absolutas.

En 1913, el geólogo británico Arthur Holmes publicó una escala del tiempo geológico, creando la disciplina de la geocronología y publicó un libro en el que afirma que la Tierra tiene, al menos, 1300 millones de años.

Entre los años 1980 y 1990 se habla del principio de simultaneidad de eventos, en el cual observamos que durante la historia de la Tierra, ocurren fenómenos normales, pero también otros raros y eventuales que coinciden con las grandes  catástrofes y que pueden quedar reflejados a nivel global, estableciendo un buen criterio para la correlación estratigráfica.

Allá por 1977, la Comisión Internacional de Estratigrafía comenzó a definir los estratotipos de periodos geológicos y faunísticos. La revisión más moderna que han realizado es la del año 2009 y se puede conseguir aquí.

Y poco cabe más que decir, si no la conoces, si no la tienes ¡¡¡no olvides descargarla ya!!!