La existencia de carbonatos formados en condiciones acuosas en Marte siempre ha resultado difícil de probar. De hecho, hasta la llegada de la MRO no se encontró ningún yacimiento de escala suficiente para ser detectado a las resoluciones espaciales a las que se estaba trabajando con sondas anteriores. En la imagen de abajo, se observa Nili Fossae, el primer lugar donde se documentaron carbonatos en Marte usando el instrumento CRISM que va a bordo de la MRO. El color amarillo representa al olivino, el verde, que representa el carbonato que podría haber aparecido por alteración acuosa del carbonato y el color azul claro representa arcillas.
Sin embargo, se conocía que había una fracción de carbonatos (cuyo mineral dominante era la Magnesita (MgCO3)) en el polvo marciano, pero este puede formarse bajo las actuales condiciones atmosféricas.
Y también se sabía que en meteoritos provenientes de Marte, como los SMC, poseen evidencia de la existencia de carbonatos, aunque normalmente en una fracción menor del 1% del volumen total de estos.
¿A que se debería esta ausencia de carbonatos desarrollados sobre una mayor extensión?. Pues por ejemplo, si el agua que discurriese por Marte tuviese un Ph demasiado bajo, la precipitación de carbonatos hubiese sido difícil. Otra teoría sugiere que la atmósfera de Marte, al principio, carecía del CO2 suficiente para formar depósitos de carbonatos lo suficientemente extensos (y, por lo tanto, detectable desde las sondas en órbita).
Pero el análisis de los datos que la la Spirit tomó en un afloramiento en el año 2005 reveló una alta concentración de carbonatos, concordante con unas condiciones de formación de un ambiente acuoso con un Ph cercano a la neutralidad.
El afloramiento, llamado Comanche, incluye carbonatos férricos y magnésicos que suponen una cuarta parte del volumen total de Comanche. Y esta concentración de carbonatos es diez veces mayor a la medida en ninguna roca de Marte hasta la fecha.
La Spirit y el Opportunity ya habían revelado la existencia de otros minerales que se forman en condiciones acuosas, pero la existencia de estos indica que el Ph del medio era lo suficientemente bajo para que no se formasen carbonatos.
El análisis de estos datos ha llevado tanto tiempo principalmente debido a que el instrumento encargado de hacer las medidas, el Miniature TES (Espectrometro de Emisión térmica en miniatura) sufrió una contaminación de polvo en su espejo en el año 2005, y se tuvo que calibrar de nuevo para poder extraer los datos.


