Hace tres años, un grupo de científicos norteamericanos presentó en un artículo en la Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) la teoría de que hace unos 13000 años, en el comienzo del Dryas reciente, un meteorito o cometa de unos cuatro kilómetros impactó sobre la capa de hielo que cubría Norteamérica, provocando la extinción de los Mamuts, los perezosos gigantes y otros grandes animales.
El impacto debería de haber dejado algunas huellas en el registro sedimentario de la época. Los análisis del iridio, muy relacionado con el impacto de meteoritos, dieron negativo.
Otra prueba, la de las esferulas magnéticas (que se forman normalmente por la acumulación de partículas creadas en el impacto y que adquieren formas redondeadas aerodinámicamente) no parecen estar concentradas anómalamente tampoco en los sedimentos de 12900 años.
Otro marcador geoquímico es la aparición de diamantes hexagonales o lonsdaleita, un tipo de diamante que solo se forma a presiones y temperaturas muy altas y que de momento no habría aparecido en los sedimentos de la época.
Por último, como evidencia geoquímica, el impacto hubiese generado una oleada de incendios a lo largo de todo el continente y tampoco aparecen los restos ricos en carbón de los fuegos provocados por el impacto.
Todas estas evidencias en contra parecen, al menos de momento, descartar la hipótesis del impacto como la que finalmente provocó la extinción de 35 géneros de mamíferos.
