Carta abierta a [todos] los políticos

(Señores) políticos y (señoras) políticas,

No sabía de que manera hacer llegar mi agradecimiento personal e intransferible hacia ustedes por su abnegada y sacrificada labor de salvación hacia nuestro país, así que he decidido que la mejor manera sea a través de una carta pública, porque así es posible que, a través de Internet, llegue a la vista, y quien sabe si al oído, de algún político.

Estoy seguro que no recibirán muchas cartas de agradecimiento. Más bien diría que ninguna. Y no es que precisamente los españoles seamos unos desagradecidos, no. Es que ustedes perdieron la vergüenza y la dignidad hace mucho, mucho tiempo.

En un país con casi seis millones de parados, ustedes, si, ustedes los políticos, se han permitido el lujo de recortar en sanidad, educación y derechos de los trabajadores. Si, ustedes mismos, con sus pensiones vitalicias, con complementos, cargos a dedo, posibilidad de trabajar en muchos puestos al mismo tiempo sin incompatibilidades, con dietas, bien mirados por la sociedad incluso a pesar de ser delincuentes probados e imputados, mentirosos compulsivos.

Ustedes, que van hablando de austeridad, no se han recortado ni un solo céntimo de sus sueldos, y si lo han hecho, ha sido en una cantidad tan de risa que ni se atreven a anunciarlo en los periódicos. Tampoco se han recortado en derechos. Siguen viajando en coches blindados, mientras que los usuarios del transporte público aguantan la subida de las tarifas continuadas e insostenibles, pero que hay que pagar si uno quiere llegar al trabajo, quien lo tenga, claro.

Ustedes, que tienen las dietas pagadas en los mejores restaurantes, olvidan que los trabajadores en la mayoría de los casos han de pagarse su propia comida, con sueldos infinitamente menores que los suyos. Y no creo que ustedes coman de menú de 6 €.

Ustedes, que llevan a sus hijos a colegios privados, que han ido los mejores colegios privados, se atreven a recortar en la mejor educación que tiene este país: La educación pública. Vergüenza. Porque la mayoría de personas de este país creemos en la calidad de la educación pública, esa que ustedes denostáis dando dinero a colegios concertados, en vez de crear colegios públicos para todos. Pero claro, ¿Quién no tiene amigos?.

¿Saben que el colegio de mi pueblo, donde yo estudié se cae a trozos?. Seguro que no, ni les importa. Ya si mata algún niño iremos a hacernos la foto y echar la culpa a algún técnico, ¿verdad?.

Ustedes, de los que más de uno no ha ido a la universidad, se atreven a subir las tasas hasta niveles astronómicos. ¿Saben lo que es la astronomía?: Que más les da si el dinero no cae del cielo, ¿verdad?. ¿De verdad creen que la investigación es un lujo? ¿De verdad creen que es un gasto y no una inversión?. ¿O es que pretenden crear una sociedad de borregos para que sigan todos sus mandatos sin cuestionamiento?.

Ustedes, que regalan dinero a las cajas sin ningún problema, donde sus cargos políticos campan a sus anchas y han llevado al sistema a la quiebra gracias a su excelente gestión, ¿No se sienten tremendamente avergonzados por sus semejantes?. ¿Por qué no inyectan todo ese dinero en la economía española a ver lo que pasa?. Es mejor repartírselo a nuestros amigos, más que nada por si luego necesitamos un carguico, tengamos quien pueda ofrecérnoslo. Que la vida es muy larga y la hipoteca de mi casa de dos millones de euros en la moraleja hay que pagarla. ¿Quién va a rescatar a los españoles que no pueden pagar su hipoteca por haber perdido su trabajo?. A esos nadie los rescata, porque son unos pobres sin glamour.

¿Se acuerdan de la sanidad pública española? Un referente mundial en cuanto a calidad de servicio y solidaridad. Una sanidad gratuita, para todos, ¿También pretenden cargársela?. Ustedes tienen seguro privado, porque requieren un servicio premium, rápido y sin esperas, y sobretodo, privado. ¿No sería mejor, que como la mayoría, estuviesen obligados a ir a un hospital público?. Bueno, digo hospital público como podría decir hospital de gestión privada o cualquier otra fórmula de colocar a nuestros amiguitos del alma a costa de los impuestos de los demás.

¿No les da una enorme vergüenza pensar que muchas familias no llegan a final de mes por su infinita ineptitud?. Y no vengan a contarme que esto era heredado, que si no lo vio venir, o que yo no estaba, porque cuando el barco hacía aguas, todos decíais tener una solución porque eráis unos grandes estadistas, pero ninguno llegó a darla. Y ahora lo único que dais son bandazos y sobretodo pena, mucha pena.

Mientras tanto, permitís que las grandes fortunas, y las no tan grandes, evadan capitales, no paguen los impuestos y hagan lo que quieran entre las triquiñuelas que permite el fisco. ¡Es que sino se marcharán! He oído decir a algún avispado político. ¿Dónde se van a ir, cenutrio? ¿Van a montar las fábricas en China? ¡Pero si ya se las han llevado todas!.

Es un misterio que, mientras Alemania tiene un gran tejido industrial y sus sueldos son bastante más elevados aquí, para mantener nuestras empresas abiertas, hay que bajarse los sueldos y los pantalones, sino te amenazan con llevarse la empresa y cerrarla.

Ustedes, si, ustedes, son el verdadero problema de nuestra sociedad. No somos los trabajadores, ni los estudiantes, ni los jubilados, ni los enfermos. Ustedes, no sienten ningún tipo de vergüenza, no tienen escrúpulos: Ministerios, Diputaciones, Senado, Autonomías, Ayuntamientos… solo son nidos para una mayoría que siente desprecio por sus iguales. Que solo esta ahí por su propio interés.

Si tuvieseis la más mínima conciencia, solo dos dedos de frente, automáticamente pediríais perdón a todos los ciudadanos de este país y os pondríais a trabajar como nuestros empleados para sacarnos de este gran agujero al que nos habéis llevado por vuestra infinita codicia y descontrol. ¿A que no sabéis quien os paga?. Es una pena que no os podamos despedir, vuestro contrato esta completamente blindado.

A todos, alcaldes, diputados, concejales, ministros, presidentes, consejeros y cargos a dedo, gracias por vuestra labor, habéis conseguido de este país lo que todos los mercados querían: Deuda barata, mano de obra más barata aún, y dentro de poco, si seguís así, esclavos mentales de vuestros de deseos. Solo espero que algún día os tengáis que ver en mi lugar.

P.D.: Ah, y por cierto, lo de señores y señoras era solo por cortesía, los títulos hay que ganárselos, no basta con pagarlos en cualquier universidad privada.

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