Para este segundo #FossilFriday hemos escogido también un fósil de planta del Carbonífero, concretamente de un género que apareció en este periodo y que llegó hasta el Pérmico, momento en el que se extinguieron.
El género al que nos referimos es el Lepidodendron, una planta vascular y arborescente que era capaz de medir alturas de 30 metros y tener troncos de más de 1 metro de diámetro (el ejemplar más grande descubierto medía 35 metros de longitud y 2 metros de diámetro). Estos troncos rara vez tenían ramas salvo en la parte superior, donde se bifurcaba el tronco.

Un poco más de cerca, podemos ver porqué estos fósiles eran los «árboles con escamas» en un ejemplar de la República Checa.
Las hojas de estos árboles eran largas y muy estrechas, parecidas a las hojas de la hierba. El lugar donde se insertaban las hojas en el tronco tenía forma de rombo, de tal manera que al verlo da el aspecto de piel de reptil, por lo que también se les conocía como “árboles con escamas”. Formaron grandes extensiones boscosas durante el Carbonífero, siendo una parte importante también de los depósitos de carbón.

Reconstrucción del tronco de un Lepidodendron, donde también se puede ver la inserción de las hojas. Museo de Historia Natural de Londres.
Se ha estimado que la vida media del Lepidodendron estaba en torno a los 15 años y su reproducción era por esporas que liberaba desde una especie de conos o piñas donde las albergaban.
- El molde de un ejemplar de Lepidodendron de la República Checa.
- Un poco más de cerca, podemos ver porqué estos fósiles eran los «árboles con escamas» en un ejemplar de la República Checa.
- Detalle del ejemplar de la cuenca carbonífera de la provincia de Córdoba.
- fósil de Lepidodendron del Carbonífero de la provincia de Córdoba.







